Una vez al mes el cuerpo de la mujer produce un óvulo maduro. En el caso de que sea fertilizado se convertirá en embrión y se desarrollará lo que se conoce como embarazo. Sin embargo, este óvulo se perderá en la regla en caso de no ser fecundado. Una mujer sana dispone desde su nacimiento de unos 800 mil ovocitos en sus ovarios, un precursor inmaduro del óvulo. Y solo uno de cada mil llegará a madurar.

Poniéndonos en contexto y sabiendo que no todos los cuerpos de las mujeres son iguales, muchas tienen que recurrir a la ciencia para poder quedarse encintas. No todas las mujeres tienen la misma calidad de ovocitos que otras o en algunos casos, se sufre alteraciones genéticas o cromosómicas que impiden llegar al proceso del embarazo. Por esta imposibilidad en algunas, surge la entrega altruista y anónima de óvulos de otras mujeres voluntarias.

Es normal que, en este proceso a las que se exponen muchas, surjan algunas cuestiones en aspectos fundamentales como:

¿Qué perfil deben tener las donantes?

Para ser donante debes de ser una mujer entre 18-35 años de edad, con buen estado de salud físico y mental.

¿Cómo es el tratamiento?

En función de si tiene o no menstruaciones el tratamiento puede cambiar. En general se prepara el endometrio primero con comprimidos de estradiol y con progesterona, ambas son las mismas hormonas que de forma natural intervienen en la formación de un endometrio apto para la implantación de un embrión. En algunos casos, además, se administran hormonas para inhibir la ovulación y que no interfiera en la preparación del ciclo.

La extracción de los óvulos se realiza en quirófano bajo sedación general. Dura unos 10 minutos y de dos a tres horas las pacientes son dadas de alta por el centro, por lo tanto no precisa de ingreso hospitalario.

Previo al tratamiento la paciente es informada por el centro según la ley 4/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, de todas las técnicas a las que va a ser sometida.

¿Dónde donar?

Yendo a una clínica privada. Las más conocidas en España que realizan este proceso son QuirónSalud e Ividona.

¿Es un proceso doloroso? ¿Tiene efectos secundarios?

Pueden surgir algunas molestias no duraderas por el aumento del tamaño del ovario. No tiene efectos secundarios, aunque los últimos días del tratamiento puede haber alguna molestia y distensión, similar a un síndrome pre-menstrual.

Si bien es que, debido a las molestias ocasionadas durante el tratamiento, las pacientes voluntarias percibirán una suma económica que oscila entre los 600 y los 1000 euros, dependiendo de la clínica.

¿Donar óvulos condiciona el futuro deseo de quedarse embarazada?

De ningún modo, ya que cada mujer sana pierde en su ciclo menstrual sus óvulos, así que no condiciona en sí misma la pérdida definitiva de algo irrecuperable. La donación de óvulos no afecta para nada a la futura fertilidad. De hecho podría decirse que es también una forma de aprovechar algunos óvulos que no se van a emplear.

¿Es compatible con anticonceptivos? ¿Y con el DIU?

En el primer caso sí, pero durante el mes de tratamiento no se podrán tomar. En el segundo, son totalmente compatibles.

¿Qué ocurre después?

Una vez realizada la punción (método para la extracción) lo habitual es citar, desde el centro donde se hizo el tratamiento, a la donante unos días después con el fin de comprobar que los ovarios no han sido dañados y han recuperado su tamaño original. Tras una donación se deben dejar pasar tres meses para poder someterse a este procedimiento de nuevo.

¿Es una técnica que da resultados?

Es la técnica, dentro de todos las que existen, que mejores resultados produce dado que los ovocitos proceden de mujeres sanas y jóvenes. Según datos del registro de la Sociedad Española de Fertilidad, la posibilidad de conseguir un embarazo tras una transferencia de embriones procedentes de óvulos de donantes es de más del 50%.

Muchas mujeres afirman haberse enterado de este tratamiento en Instagram mediante anuncios purplewashing (estrategias de marketing con eslóganes feministas) tal y como han vendido las compresas durante siglos. “Es divertido, fácil y cómodo”. Lo cierto es que no, incluso en la donación de óvulos pueden surgir molestias como las expuestas anteriormente o más graves aún, en el ámbito psicológico donde determinadas pacientes pueden generar ansiedad o arrepentimiento tras la intervención. Sin embargo, según los datos estadísticos de reproducción asistida, la donación de óvulos en nuestro país se multiplica con los años.

Ivory Samos