Rosalía, una de las irrupciones más destacadas de la industria musical española reciente, sigue pisando firme allá donde vaya. Este fin de semana quienes se rindieron a sus pies fueron los asistentes al Coachella; uno de los festivales de música más importantes del mundo.

La catalana presentó el mismo set de canciones que en sus shows en Latinoamérica como parte de su gira. Así, de su último disco el público pudo disfrutar de “Malamente”, “Pienso En Tu Mirá”, “Que No Salga La Luna”, “A Ningún Hombre”, “De Aquí No Sales”, “Bagdad” o “Di Mi Nombre”, además de escuchar temas inéditos y colaboraciones como “Barefoot In the Park”, con James Blake y “Con Altura” y “Brillo”, ambas con J Balvin. En total su set duró 50 minutos.

De hecho, aunque su actuación tuvo lugar la primera jornada del Coachella, hizo su aparición en el concierto del colombiano J Balvin la segunda noche para cantar “Con Altura” junto a él. Rosalía, que había actuado la primera noche con un conjunto de dos piezas rojo y un corpiño negro con cadenas, sorprendió la segunda velada con un chándal fucsia de Louis Vuitton muy similar al vestuario del videoclip.

La cantante también tuvo tiempo de acordarse de su tierra. En inglés declaró: “Vengo de Barcelona, de muy muy lejos… y significa muchísimo para mí, para mi gente, estar aquí”. Su flamenco tan peculiar, seña de su identidad musical y artística, rompe fronteras una vez más y llega, ahora sí, a California.

No solo Rosalía y J Balvin fueron los abanderados de la comunidad hispana en Coachella; también Bad Bunny, Los Tucanes de Tijuana, Javiera Mena y Mon Laferte acudieron a un festival en el que, más que nunca, se respiró aire latino.

Ally Souza