La versión de Romeo + Julieta (1996), dirigida por Baz Luhrmann y protagonizada por Leonardo DiCaprio y Claire Danes, no solo modernizó el clásico de Shakespeare: lo convirtió en una explosión visual donde el vestuario es clave para entender la historia.

Una Verona Beach donde la moda construye el mundo

La película traslada la acción a Verona Beach, una ciudad ficticia que mezcla estética contemporánea, referencias religiosas y cultura pop.

En este universo, el vestuario no es decorativo: funciona como lenguaje narrativo. Cada familia está visualmente definida: los Capuleto tienen una estética más oscura, recargada y asociada a la violencia y el poder, mientras que los Montesco se representan con una imagen más juvenil, relajada y caótica.

Kym Barrett y las colaboraciones con grandes firmas

El vestuario de Romeo + Juliet estuvo diseñado por Kym Barrett, que construyó junto a su equipo la identidad visual completa de Verona Beach. Para dar forma a este universo, no solo trabajaron desde el diseño de vestuario tradicional, sino que también incorporaron colaboraciones con algunas de las grandes casas de moda del momento, algo poco habitual en el cine de los 90.

En este proceso, Dolce & Gabbana participó en piezas como los chalecos de cuero y los cinturones de estética cowboy que llevan los jóvenes Capuleto, reforzando esa imagen más agresiva y exagerada del grupo. En contraste, Prada fue la firma encargada del traje de boda de Romeo, una de las piezas más icónicas de la película por su estética limpia, casi etérea, que contrasta con el caos del resto del universo visual.

Por su parte, Yves Saint Laurent aportó su sello en la sastrería más elegante de la película, especialmente en los estilismos vinculados a personajes con mayor estatus dentro del mundo criminal de Verona Beach. El resultado de esta mezcla es una estética híbrida entre cine y alta costura que convierte la película en algo más cercano a una editorial de moda en movimiento que a una adaptación clásica tradicional.

Un vestuario construido también de forma artesanal

Más allá de las firmas de moda, gran parte del vestuario fue creado directamente por el equipo de Kym Barrett.

Se diseñaron y confeccionaron piezas originales para la película, combinando ropa hecha a medida con prendas modificadas para encajar en el universo visual de Verona Beach. Este trabajo manual fue clave para lograr la coherencia estética de la película.

Una estética noventera que sigue vigente

Aunque se estrenó en 1996, Romeo + Julieta sigue siendo una referencia visual en moda y cine.

Su mezcla de sastrería, elementos religiosos, estampados llamativos y estilismos contemporáneos ha influido en editoriales, videoclips y colecciones posteriores, manteniéndose como una de las adaptaciones más icónicas en términos estéticos.

Cuando el vestuario redefine un clásico

En Romeo + Julieta, la moda no acompaña la historia: la transforma. Cada decisión de vestuario refuerza el tono emocional del relato y convierte la película en una reinterpretación visual única del texto original.

Una tragedia clásica convertida en icono pop de los 90, donde la estética es tan importante como la historia.

Adriana Álvarez