Abogada, empresaria, escritora, comunicadora y activista. Raquel Valle lleva años construyendo una trayectoria marcada por la reinvención constante, el emprendimiento y la necesidad de crear impacto. Hablamos con ella sobre sus múltiples facetas, salud mental, éxito, nuevos proyectos y esa energía inagotable que la ha convertido en una de esas mujeres que siempre parecen estar un paso por delante.

—Raquel, eres abogada, empresaria, comunicadora, escritora… ¿Cómo te presentarías a alguien que todavía no te conoce?

Mi historia empieza hace muchos años en un ámbito totalmente distinto. Primero estudié Turismo y pasé casi diez años dentro del mundo de la hostelería. Viví en Oxford, en Alemania y después volví a Tenerife, donde trabajé en distintos hoteles de la isla. Pero sentía que necesitaba algo más, que quería crecer y explorar otras oportunidades.

Siempre me apasionaron los eventos y, como no conseguía entrar en departamentos de organización, decidí crear mi propia empresa. Así nació Reels Marketing, Eventos y Comunicación, mi primer proyecto empresarial. Más adelante estudié Derecho, oposité y terminé combinando mi faceta de funcionaria con la de empresaria. Hoy me definiría como una mujer empoderada, muy agradecida por todo el camino recorrido y consciente de que cada etapa suma experiencia para seguir creando nuevos proyectos.

—Además de abogada y empresaria, también eres escritora. Ya vas por tu tercera novela.

Sí, y surgió de una forma muy natural. Empecé a escribir en 2023 casi como una vía de reflexión personal, sin intención de publicar. Pero una amiga escritora me animó a hacerlo y terminé lanzando la primera novela con Círculo Rojo. Funcionó muy bien, publiqué una segunda parte y ahora estoy terminando la tercera, que saldrá en septiembre.

—Has aprobado 17 oposiciones. ¿Cómo se consigue algo así?

(Ríe). Empecé preparando oposiciones mientras estudiaba Derecho porque necesitaba estabilidad para poder seguir formándome. Primero aprobé plazas administrativas y, cuando terminé la carrera, me presenté a técnico. Al final ha sido cuestión de constancia y organización.

—Actualmente estás muy involucrada con la Asociación ALMA. ¿Cómo llegas al trabajo con víctimas de violencia de género?

ALMA nace desde la necesidad de acompañar y ofrecer herramientas reales. Actualmente tenemos más de 120 usuarias y realizamos varios eventos al mes. Ofrecemos asesoramiento jurídico, acompañamiento psicológico y orientación laboral. Apostamos mucho por el bienestar integral de la mujer y por crear espacios donde puedan reconstruirse desde el apoyo y la autonomía.

—¿Qué es lo que más te apasiona de todo lo que haces?

Sin duda, la organización de eventos y la comunicación. Toda la etapa de TEDx fue muy especial para mí porque me permitió dar visibilidad a personas con muchísimo talento. Me gusta crear espacios donde las historias puedan inspirar a otros.

—Precisamente TEDx fue también uno de los momentos más complicados de tu trayectoria.

Sí. Perdimos la licencia después de mucho trabajo y fue duro porque era un proyecto completamente altruista. Pero también aprendí que a veces los finales simplemente abren la puerta a nuevas etapas. Intento quedarme siempre con eso.

—En The Pocket hablamos mucho de salud mental. ¿Cómo gestionas el estrés y la presión?

Creo que la salud mental es fundamental para poder sostener cualquier proyecto profesional. He pasado por momentos de ansiedad y he aprendido la importancia del descanso, de cuidarse y de encontrar equilibrio. A veces parece que tenemos que llegar a todo constantemente y eso termina pasando factura.

—Con todo lo que has conseguido, ¿de qué te sientes más orgullosa?

Pues justo acabo de tener mi nombramiento en Rotaract. Para mí ser rotaria es un gran logro cuando trabajaba de camarera servía a los rotarios en el Puerto de la Cruz en un restaurante y siempre lo tuve claro yo quería sentarme en una de esas mesas. Pero es cierto que más que de un logro profesional concreto, me siento orgullosa de haberme descubierto a mí misma y de estar en paz con quién soy hoy. 

—¿Y qué sueños quedan todavía por cumplir?

Muchísimos. Soy una persona muy inquieta y cuando quiero hacer algo intento lanzarme. Ahora mismo, por ejemplo, tengo el objetivo personal de competir en CrossFit, que se ha convertido en una parte muy importante de mi vida.

—¿Qué nuevos proyectos vienen ahora?

Estamos organizando un Hyrox Violeta desde la Asociación ALMA, un proyecto donde mezclamos deporte, salud mental y empoderamiento femenino. Además sigo con el podcast “No me cuentes cuentos”, centrado en bienestar y emprendimiento, que ya va por su novena temporada.

—Para terminar, ¿qué consejo le darías a alguien que quiere emprender?

Que estudie bien su proyecto, que analice el mercado y que no tenga miedo a intentarlo. Emprender también es una forma de construir tu propia libertad, pero hay que hacerlo con estrategia, cabeza y mucha constancia.