Es probable que si has visto alguna vez ‘Emily en París’ sepas la procedencia, trabajo y aficiones de su protagonista, ¿pero y de la actriz que la interpreta? Si bien hay mucho de Lily Collins en Emily, ambas guardan grandes diferencias.

Mientras que la nueva parisina nació en Chicago, es Community Manager y toda una ‘it girl’, Lily procede de Reino Unido, es periodista y muy reservada en lo que a su vida privada se refiere. Esto último no viene a raíz de su salto abismal a la fama con la serie de Netflix, sino a un vínculo familiar.

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Lily sin Collins

El 18 de marzo de 1989 nacería la segunda hija de un matrimonio marcado por los altibajos: Lily Jane Collins McDowell. Durante sus siete primeros años de vida, Lily vivió en Guildford, una importante ciudad al sur de Inglaterra. Sin embargo, tras el divorcio de sus padres pondría rumbo a Los Ángeles para estar junto a su madre, la actriz Jill Tavelman.

La separación física y sentimental de sus progenitores por una supuesta infidelidad por parte de su padre la marcó profundamente. Según revelaría la actriz en su libro ‘Unfiltered: No Shame, No Regrets, Just Me’:

«Dado que mi padre estaba fuera a menudo, ponía especial cuidado en no hacer nada que pudiese provocar que permaneciese lejos todavía más tiempo […], en lo que hacía y en lo que decía, temerosa de que pudiese pensar que estaba enfadada o que no le quería. Y la verdad es que sí que estaba enfadada. Le echaba de menos y le quería allí, conmigo».

Quizás no lo sepas, pero Phil Collins es el padre de Lily. Sí, el batería del grupo de rock Genesis y el compositor de las bandas sonoras de Tarzán (1999) y Hermano Oso (2003). ¿Entiendes ahora por qué la actriz dice que “estaba fuera a menudo”?

De hecho, este es el principal motivo por el que desde muy joven tuvo claro cuál era el precio de la fama, la importancia de preservar su intimidad y el deseo de labrarse su propio camino. Sin apellidos de por medio. 

Actriz (casi) de nacimiento que soñaba con ser periodista

Partiendo de que su madre es actriz y su padre músico, no hubiera sido extraño que ella soñara de pequeña con ser alguna de ambas profesiones. Sin embargo, a pesar de que con solo dos años tuvo un papel en la serie de la BBC ‘Los problemas crecen’, Lily Collins quería ser periodista y conducir su propio camino. 

Lily Collins de pequeña

Es por ese motivo que tras graduarse en el Harvard-Westlake School y estudió Periodismo en la Universidad del Sur de California y trabajó durante un tiempo en revistas como Elle Girl, Seventeen, Teen Vogue, entre otras. 

Asimismo, la cadena de Nickelodeon la escogió como corresponsal para la alfombra naranja de los Kids’ Choice Awards y para las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2008.

Con mucho esfuerzo, Lily Collins consiguió hacerse un hueco en el sector por sus propios méritos y no por “ser la hija de”. Aún así, tuvo que lidiar con publicaciones como la realizada por la revista Maxim en la que apareció dentro del ránking de las ‘20 Hijas más atractivas de las estrellas de rock’.

De entrevistadora a entrevistada: primeras películas

A pesar de que el periodismo era su principal ocupación, Lily Collins no dejó del todo el mundo del cine. En 2009 pudimos verla junto a Sandra Bullock en la película ‘Un sueño posible’ interpretando el papel de Collins Tuohy.

Tres años más tarde obtendría un papel secundario en la película ‘Priest’ y coprotagonizaría ‘Abduction’ junto a Taylor Lautner, el famoso licántropo de la saga Crepúsculo.

Aunque uno de sus papeles más importantes hasta el momento llegó en 2012 con ‘Blancanieves (Mirror, Mirror)’, la adaptación del cuento de los Hermanos Grimm. En ella, Lily Collins haría de la propia Blancanieves mientras que Julia Roberts interpreta a la malvada madrastra, la reina Clementina. También en ese mismo año, pudimos ver a Collins en la comedia dramática ‘Un invierno en la playa’ junto a Greg Kinnear, Jennifer Connelly, Logan Lerman y Nat Wolff.

Julia Roberts y Lily Collins en ‘Blancanieves’ | Copyright Metropolitan FilmExport

En agosto de 2013, la fantasía y la ciencia ficción volverían a llamar a su puerta con la película “Cazadores de sombras: Ciudad de hueso”, un papel el cual confiesa que le hizo especial ilusión ya que a nivel personal era una gran fan de la saga. Además gracias a él conseguiría su primer MTV Movie Awards. 

Para despedir el año, la actriz se convirtió en modelo e imagen de la prestigiosa marca Lancôme con la que ha seguido trabajando y guarda una estrecha relación. 

De Lily a Rosie, Marla, Cecelia, Liz o Edith 

Desde el 2014 hasta la actualidad, Lily Collins ha participado en más de diez producciones con papeles muy diferentes que nos han permitido comprobar que no hay género que se le resista.

Comenzamos con ‘Love, Rosie’ (Los imprevistos del amor, en español) la adaptación del libro ‘Where Rainbows End’ de Cecelia Ahern. Una historia repleta de drama, humor y mucho amor juvenil.

A Rosie le siguió ‘La excepción a la regla’ gracias a la cual Collins recibió su primera nominación a los Globos de Oro por Mejor Actriz en una Comedia o Musical en su 74.ª edición. 

También en 2016 hizo de Cecelia Brady en el piloto de ‘The Last Tycoon’, la serie basada en el último libro de F. Scott Fitzgerald. Aunque su papel más importante ese año sería como protagonista de ‘Hasta los huesos’, una película que causó un gran impacto por visibilizar la anorexia nerviosa. 

En 2017, Lily Collins formó parte de otra de las grandes producciones de Netflix: ‘Okja’ dirigida por el director Bong Joon-ho en colaboración con Jon Ronson. Este sería su último trabajo con la plataforma de streaming hasta la llegada de su papel más importante hasta la fecha: ‘Emily en París’.

Lily Collins en la miniserie de la BBC One ‘Los miserables’

Aunque antes de ahondar en la comedia parisina debes saber que protagonizó junto a Zac Efron el drama ‘Extremadamente cruel, malvado y perverso’ y con Nicholas Hoult la biopic de ‘Tolkien’ sobre el autor de la saga del ‘Señor de Los Anillos’. También la pudimos ver en la miniserie de la BBC One ‘Los miserables’.

Y llegó Emily en París

Hay quienes atribuyen el éxito de la serie de Netflix ‘Emily en París’ a que salió en plena pandemia, otros defienden lo maravillosa que es la fotografía (y la publicidad) de la ciudad francesa, mientras que muchos recalcan que la clave es la propia Lily Collins.

¿Sería posible concebir a Emily sin Lily? Ahora mismo nos parece imposible. No se trata de si la trama te parece o no interesante, ingeniosa o, incluso, entretenida. De hecho, la serie está llena de clichés. Pero, la forma en la que Collins da vida a su personaje consigue que la ames o la odies, ¡o ambas dependiendo del capítulo o la temporada! Y eso, engancha.

Por no hablar de los estilismos, otro de los grandes temas de conversación alrededor de ‘Emily en París’. En más de una ocasión se la ha comparado con ‘Sexo en Nueva York’. Aunque, en esta ocasión puede que las comparativas no sean muy descabelladas teniendo en cuenta que la encargada del vestuario y el productor de ambas es Patricia Field y Darren Star, respectivamente.

Más allá de la ficción, si hay algo que comparten Lily y Emily es el interés por la moda. De hecho, antes de su debut con Netflix, la actriz ya había sido imagen de Chanel y marcas como Givenchy y Saint Laurent se habían ofrecido a vestirla para grandes eventos.

Todavía quedan croissants, tacones y hashtags para rato, ¿o no?

Si pensabas que esta era la última temporada de ‘Emily en París’ parece ser que todavía no ha llegado ese momento. Según fuente oficiales, hay prevista una cuarta temporada, la cual sí es plausible que sea la definitiva. 

Todo dependerá de las cifras que consiga la tercera y de si su protagonista está dispuesta a continuar siendo el foco de atención. Recordemos que, a diferencia de Emily, Lily se caracteriza por ser reservada y muy casera, así lo ha aseverado ella misma.

En su día a día prefiere mantenerse alejada de las cámaras, las redes sociales y el interés mediático y dedicar tiempo a su familia y amigos. En definitiva, tener una vida lo más normal posible.

De hecho, quizás no lo sepas, pero dos semanas antes del estreno de ‘Emily en París’ se comprometió con el actor Charlie McDowell y un año más tarde celebraron una boda íntima, sencilla y con pocos invitados.

Desde luego nada que ver con la vida amorosa de su personaje, al menos, de momento. ¿Y tú qué crees, acabará Emily pareciéndose más a Lily o viceversa?

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