La quinta edición del festival cerró con el listón muy alto tras reunir a más de 60.000 asistentes y un cartel de primer nivel con Don Omar, Myke Towers, Chayanne, Gente de Zona o Elvis Crespo. Sin embargo, el rumor de una posible aparición sorpresa de Quevedo terminó generando una expectación que acompañó toda la última jornada y dejó un sabor agridulce entre parte del público.
Tres días de música, miles de personas y un cartel de artistas de primer nivel consolidaron la quinta edición del Cook Music Fest como una de las grandes citas musicales del verano en Canarias. Más de 60.000 asistentes disfrutaron de un festival que volvió a convertir Santa Cruz de Tenerife en el epicentro de la música latina, con actuaciones tan esperadas como las de Don Omar, Myke Towers, Chayanne, Gente de Zona o Elvis Crespo.
Pero si algo marcó la última jornada fue la enorme expectación generada en torno a una posible aparición sorpresa de Quevedo durante el concierto de Elvis Crespo.
Desde primeras horas de la tarde comenzaron a circular mensajes de WhatsApp, comentarios en redes sociales y conversaciones entre los asistentes asegurando que el artista grancanario subiría al escenario para interpretar junto al cantante puertorriqueño Graciosa, la canción que ambos han convertido recientemente en uno de los éxitos del verano.
La posibilidad fue creciendo a medida que avanzaba la jornada. Para muchos asistentes no se trataba de un simple rumor, sino de una información que, según aseguraban, procedía de fuentes fiables. Sin embargo, las informaciones oficiales apuntaban en sentido contrario. Consultado por The Pocket Magazine, el director del festival, José María de la Cova, fue rotundo:
«Yo siempre he dicho que no. Es que no sé de dónde sale, la verdad. A todo el que me ha preguntado le he dicho que no».
Finalmente, la esperada colaboración no se produjo. No obstante, la figura de Quevedo sí estuvo presente de alguna manera cuando Elvis Crespo interpretó Graciosa, acompañado por imágenes del artista canario proyectadas en las pantallas del escenario.
Lejos de restar protagonismo al concierto, Elvis Crespo ofreció un espectáculo lleno de energía, repasando algunos de los temas más icónicos de su carrera, como Píntame y Bésame, además de una vibrante interpretación de Graciosa, uno de los momentos más esperados de la noche.



Quizá esa fue la paradoja del cierre del festival: el concierto respondió a las expectativas, pero la ilusión de presenciar una colaboración inédita había crecido tanto durante las horas previas que terminó convirtiéndose en una protagonista silenciosa de la noche.
Más allá de ese desenlace, el Cook Music Fest volvió a demostrar la solidez de un proyecto que, edición tras edición, sigue reuniendo en Canarias a algunos de los artistas más importantes del panorama internacional. Una quinta edición que confirmó el crecimiento del festival y que deja el listón muy alto de cara al próximo año.



























