En el entorno sereno del Hotel Botánico, donde el tiempo parece detenerse entre jardines y arquitectura clásica, Cybell Kiessling recibe a The Pocket Magazine con una cercanía que desarma cualquier formalidad. Secretaria del Consejo de Administración del Grupo Loro Parque, empresaria y una de las voces jóvenes más relevantes del tejido empresarial canario, Kiessling encarna una nueva forma de liderazgo: consciente, emocional y profundamente conectada con el origen.
Hay algo que se repite cuando se habla con ella: la palabra familia. “Que me sigan viendo como ‘la niña’ es algo precioso”, reconoce. Lejos de incomodarle, ese vínculo emocional con los equipos —más de 1.300 familias forman parte del grupo— es, precisamente, uno de los pilares de su forma de liderar. “Es respeto mutuo. Yo crecí aquí, viendo el trabajo de todos ellos. Hoy seguimos construyendo juntos”.
“Es respeto mutuo. Yo crecí aquí, viendo el trabajo de todos ellos. Hoy seguimos construyendo juntos”.
Asumir responsabilidades dentro de una estructura tan compleja no ha sido sencillo. Gestionar múltiples áreas “con la misma excelencia con la que mi abuelo siempre lo ha hecho” ha sido, en sus palabras, uno de los mayores retos. Pero también el motor. Porque si algo atraviesa todo el discurso de Kiessling es el concepto de legado. No como herencia estática, sino como responsabilidad activa.

Ese legado tiene nombre propio: conservación. “Nuestro mayor reto es seguir protegiendo especies”, afirma. A través de Loro Parque Fundación, el grupo ha logrado salvar más de 18 especies de la extinción. En un contexto global que ella define sin rodeos —“estamos en la sexta extinción masiva”—, su visión de lo que significa hoy un zoológico se aleja de cualquier idea tradicional. “Una embajada animal no es solo un espacio con animales. Es educación, conservación y concienciación”.
Kiessling insiste en algo clave: la conexión emocional. “Si no conoces un animal, no puedes quererlo. Y si no lo quieres, no lo proteges”. Esa idea resume una filosofía que atraviesa proyectos como Loro Parque o Poema del Mar, donde investigación y divulgación conviven con experiencias diseñadas para generar impacto real.
“Descubrimos que era sorda y adaptamos todo su entorno para su bienestar”.
Historias como la de Morgan lo explican mejor que cualquier discurso. Rescatada en las costas de Holanda, esta orca llegó al parque sin un diagnóstico claro. “Descubrimos que era sorda y adaptamos todo su entorno para su bienestar”, explica Kiessling. Hoy, años después, Morgan no solo está plenamente integrada: ha sido madre. “Eso es la mayor señal de bienestar animal”, subraya. Una historia que, más allá de lo anecdótico, refleja el alcance científico y humano del proyecto.
La sostenibilidad, lejos de ser una tendencia, forma parte del ADN del grupo desde hace décadas. “Mi abuelo ya pensaba en esto cuando nadie hablaba de sostenibilidad”, recuerda. Plantas fotovoltaicas, energía eólica, desalación propia: el grupo produce más energía de la que consume. “No quitamos recursos, los generamos”, afirma con claridad.
Pero si hay algo que define a esta nueva generación es la capacidad de introducir cambios desde dentro. La implementación de medidas como la jornada intensiva responde a una realidad post-pandemia que ha redefinido prioridades. “Buscamos un equilibrio más saludable entre vida personal y trabajo”, explica. Aunque también lanza una reflexión poco habitual: “La flexibilidad necesita compromiso por ambas partes”.
Más allá del grupo, Kiessling también ha construido su propio camino como emprendedora. Desde una boutique en Puerto de la Cruz hasta su incursión en la gastronomía, su inquietud por crear es constante. “Prefiero hacer menos cosas, pero hacerlas bien”, afirma. Una visión que contrasta con la cultura de la inmediatez y que conecta, de nuevo, con una idea de crecimiento más consciente.
El futuro, sin embargo, sigue teniendo un eje claro: Canarias. “Es nuestra casa”, dice sin dudar. Proyectos como Siam Park o la expansión pendiente en Gran Canaria forman parte de esa ambición de seguir creciendo sin perder el arraigo.
Antes de despedirse, deja una última reflexión que resume no solo su trayectoria, sino también su forma de entender el éxito: “Si alguien tiene un sueño, que luche por ello. Que lo intente”.
Y quizá ahí esté la clave. Entre legado y evolución, entre empresa y propósito, Cybell Kiessling no solo representa una nueva generación. Representa una nueva manera de hacer las cosas.
Paola Bonilla





























