Considerado por muchos un nuevo hobby, algo friki y en cualquier caso, una experiencia con un claro y sano espíritu naturalista. En medio de una sociedad consumista y del todo abstraída del concepto de Naturaleza, algo que en el mejor de los casos consideramos como externo o ajeno, algo de lo que no nos sentimos parte y sobre la que podemos ejercer nuestro “poder” y sus consecuencias sin apenas reparar en los daños que estamos ocasionando como lo son a día de hoy el cambio climático o la contaminación extrema de los mares. 

En medio de esta sociedad, renace el término Bushcraft

Todos sabemos quién es ese gran futbolista o aquella resplandeciente estrella musical, sin embargo en los siglos XVII y XVIII los nombres en boca de todos eran Amundsen, Scott, Peary, Humboldt, Stanley o “el señor Livingstone” entre otros muchos. Fue en estos tiempos de grandes exploradores, cuando nuestro planeta era aún un gran desconocido sin satélites y la forma más habitual de ir de un sitio a otro era caminando, cuando se acuñó el término Bushcraft. Y es que se trata de un término que hace referencia a las habilidades para “vivir”, que no sobrevivir, en la naturaleza. No nos confundamos con otras disciplinas que nada tienen que ver como el naturalismo. Teniendo como guía la templanza y cómo no, ese halo romántico de épocas pasadas de grandes y duros hombres que recorrieron un mundo desconocido, se practica hoy el Bushcraft eso sí, más como una alternativa de desconexión o un hobby que como una forma de vida.

Cuchillo Nomad, Cuchillería Joker

Vivimos en un mundo globalizado en el que el GPS y la cobertura móvil llega prácticamente a los más recónditos parajes, donde la prohibición de hacer fuego está a la orden del día en todos nuestros bosques, incluso la acampada requiere de permisos administrativos. Las redes sociales están haciendo su labor y extienden una imagen de bosques idílicos y estéticas pasadas que atraen a una considerable cantidad de usuarios. Miles de vídeos en YouTube, con medias de visitas considerablemente elevadas, tantas como para que las grandes marcas presten atención, han extendido como un reguero de pólvora mensajes muy positivos como: Cuida la Naturaleza, Somos Naturaleza, Formamos parte del Planeta y muchos más, han ocasionado que miles de personas salgan a la montaña a vivir como lo hacían aquellos grandes explotadores, descubriendo así, un nuevo mundo. 

Miles de vídeos en Youtube, con medias de visitas considerablemente elevadas, tantas como para que las grandes marcas presten atención

Para realizar esta actividad debemos contar con al menos el equipamiento básico que consiste en una lona o tarp para construir un refugio, un buen cuchillo y un cuidado aspecto “explorador”, nada de colorines llamativos como si fuéramos a hacer running ni de camuflaje como si fuéramos “preppers” o “militaristas”, herramientas para trabajar madera, pieles de animales para colaborar en el refugio (no de adorno sino para protegernos del frío que aguarda la noche), utensilios para cocinar y claro, la habilidad para hacer fuego sin la dependencia de un mechero. Con esos elementos tendríamos lo elemental, y ahora qué. Ahora toca preparar comida e incluso, cazarla, construir un refugio con tus herramientas y en cualquier caso, siempre, disfrutar de la paz y la tranquilidad de algún paraje cuanto más remoto mejor.  

Leatherman Free P4

Incluso en lugares delimitados como la isla de Tenerife, donde el turismo de todo tipo llega hasta los más recónditos espacios, existen rincones donde practicar el Bushcraft y sumergirse en un mundo en el que el latido de la naturaleza es quien marca el tiempo y no la carga de la batería del móvil. Es más, las Islas Canarias cuentan con espacios idílicos para estas prácticas.  Grandes bosques de pino y laurisilva, playas aisladas de arenas negras y los llamados malpaises. Un conjunto sencillamente espectacular en el que sentirse parte y forma de esta hermosa mota de polvo azul suspendida en un rayo de Sol en la que vivimos.    

Francisco Fernández