Casi 21 años de su vida ha dedicado Aarón Gómez al mundo del humor. A lo largo de su carrera, ha realizado numerosos shows con los que ha recorrido España. Su talento ha sido reconocido con numerosos premios: el Premio al mejor actor en Certamen de Teatro del Sauzal 2009 o el Premio Internacional “Smile Festival” para campaña Doradita, entre ellos.

Pero no solo hace monólogos en teatros o vídeos por sus redes sociales, sino que también desarrolla su faceta como actor en la webserie musical “Mambo”, estrenada en noviembre del 2017, y en el cortometraje “Como yo te amo” del director Fernando García-Ruíz, que consiguió una nominación a los Goya 2018.

Con alrededor de 100 mil seguidores en su página de Facebook, este “profesional de la idiotez, inteligencia de bote” como el mismo se describe, ha sabido llevar el acento y el humor canario muy lejos.

¿Por qué el humor?

El humor como herramienta surge naturalmente desde la tierna infancia, cuando empiezo a comunicarme en el colegio. Sin querer utilizaba la comedia como instrumento rompe escudos. Cuando me subía a la palestra, se me ocurrían cosas para hacerles reír y con eso yo ya me relajaba o rompía el nervio que aparece cuando te expones al público. Siempre ha sido una vía fácil y sencilla con la que llegar a la gente y quitar todos esos convencionalismos sociales, los miedos y la tensión.

¿Se puede vivir actualmente de este oficio?

Yo lo hago ahora. Llevo 20 años subiéndome a los escenarios y, viviendo de esto de verdad, tan solo 5. Los otros 15 han sido por amor al arte. Siempre tuve claro que era un modo de vida espiritual y no económico. Hubo un verano en el que decidí invertir lo poco que tenía en hacer unos videos, montarme un espectáculo y me prometí a mí mismo y a  mi pareja que ése era el último intento a nivel profesional. Hice un show llamado Banania que empezó a funcionar y  luego vino el anuncio de Dorada en 2013 que me dio un buen empujón a nivel mediático, al final lo que necesitas es que la gente te reconozca. Y así fue como decidí dejar mi trabajo en una agencia de publicidad, gracias al apoyo capital de mi pareja pude luchar por lo que quería. Ella siempre ha apostado por mí, si no fuera por Sofía seguramente hubiera tomado decisiones muy incorrectas.

¿Quiénes son tus referentes en este mundo del espectáculo?

Muchísimos, todos de los que he podido embriagarme. Mis padres siempre han sido grandes consumidores de cultura en general, y de comedia, claro, una forma de expresión de cultural más. Escuchábamos mucho, además de a Calero, a Manolo Vieira, dos de nuestras joyas locales, pero también a Miguel Gila, Monty Python, Charles Chaplin, los hermanos Marx, Les Luthiers… Mis actores de comedia favoritos podrían ser Jim Carrey a nivel gestual o  Richard Pryor precursor del stand up comedy. También Antonia San Juan, una diosa de la comedia o Lina Morgan que me ha hecho llorar de risa, y más cercanos, el gran genio de Ignatius Farray o mi compañero Kike Pérez.

¿Todo el mundo puede ser humorista?

Creo que no, al igual que no todo el mundo puede ser futbolista. Otra cosa es que la comedia, al igual que el drama, los toquemos en determinados momentos de nuestra vida. Hay personas con una capacidad innata para hacer reír como es el caso de mi compañero Kike Pérez, que rezuma gracia casi sin querer. Es como Chiquito de la Calzada, que tenía la comedia en la sangre. Yo me lo tengo que currar de otras maneras, necesito ganarme la atención, cuando salgo a escena no provoco esa sonrisa inmediata. Todo el mundo puede ser gracioso, pero no todos pueden ser humoristas. O sí. No tengo ni idea en realidad. (Sonríe)

¿Cuánto tiempo llevas en los escenarios?

Llevo haciendo teatro desde que tenía 16 años. Por aquel entonces, fui coordinador y hacía shows en las horas de literatura en el colegio. A los 18 me metí en el grupo de teatro de  mi hermano, Teatro13. Era un grupo universitario, de Bellas Artes, y aunque yo no cursaba esa carrera,  me metí. Cuando mi hermano se fue a Madrid a estudiar interpretación yo seguí y comencé a dirigir y escribir teatro sin tener mucha idea. Hacíamos espectáculos en cafés/teatros como “El Chespir”, uno de los precursores en Las Ramblas hace muchos años. Así descubrí que eso me gustaba más que el teatro. Todo esto fue mucho antes de que surgieran programas como el Club de la Comedia, programas gracias a los cuales se puso de moda este tipo de humor. Así que aprovechamos el tirón,  los bares comenzaron a solicitar profesionales y empezó a haber un público para esto que, al fin y al cabo, era lo que faltaba.

¿Qué te inspira a la hora de hacer monólogos?

Las vivencias personales, sobre todo las miserias, que sabes que cuando pasen serán un buen texto. La experiencia es fundamental, sin experiencias no surge la comedia, ya que ésta se encarga de deformar la realidad y nos deja atravesarla sin tanto dolor. Hace 6 años tuve una enfermedad autoinmune por la que casi me muero y mientras la estaba viviendo, aunque me sentía muy mal, sabía que si escapaba de aquello sería un material importante para mí y, de hecho, lo fue. Toda esa miseria me reconstruyó y hoy “agradezco” que ocurriera. Sin el humor no sé si podría haberla digerido. También me inspiran las cosas más banales, como las frases de mi madre o lo que me pueda pasar en el kiosko de la esquina. Al final la comedia es saber retorcer la vida hasta que salga jugo.

Te defines como “Profesional de la idiotez, inteligencia de bote”. ¿Es importante reírse de uno mismo?

Básico, esencial, fundamental e imprescindible. Las personas más peligrosas que conozco son las que no tienen humor propio. Para mí el humor no deja de ser otra muestra de inteligencia increíble y esa inteligencia parte de mirarse a uno mismo y decir: “Vale, estos son mis defectos”. Luego solo queda la evolución.

Tienes casi 100.000 seguidores en Facebook y 30.000 en Instagram, ¿qué importancia tienen las redes sociales en tu trabajo?

Sin duda, las redes sociales han democratizado ese acceso que teníamos al gran público y que antes estaba solo condicionado a si salías o no en televisión. Las redes dan la posibilidad a todo el mundo de darse a conocer. Se trata de plataformas donde existe un lenguaje específico, lo que hago en redes no es lo que hago en directo, aquí es más crudo porque me lo permite. Pero sí, les debo mucho, yo antes colgaba carteles por La Laguna y soñaba con que los viesen algunas personas y vinieran al espectáculo. Ahora las redes son ese muro donde colgamos el cartel.

“Gracias al apoyo capital de mi pareja pude luchar por lo que quería”

¿Qué puedes contarnos de tu webserie “Mambo”?

Pues que estoy muy contento, ahora estamos con la segunda temporada, con el proceso de guión que a mediados de julio se comienza a grabar. Me siento eternamente agradecido a David, Teresa Segura y al equipo de Diffferent por la oportunidad. Para mí ha sido una pasada que David me dejara participar, tanto si hubiese sido un fracaso como un éxito, y estoy deseando empezar a grabar al fresquito de los 50º en Sevilla este verano.

¿Y qué podemos saber sobre  “El Programa con Aarón Gómez”? ¿Tiene ya fecha de estreno?

Tuve la reunión con TVE en mayo y se está barajando que sea en octubre si llegamos a tiempo con el rodaje porque es un equipo muy grande, si no será para final de año. Pero súper contento porque es un proyecto que empezó con un piloto que hice hace tiempo juntando un par de euros y porque hay un grupo de humoristas que están funcionando muchísimo en los teatros y por fin hemos conseguido tener un hueco en televisión. Estamos muy agradecidos a TVE por rescatar la idea, a ver qué sale, al final es lo que hacemos en Internet, pero un poco todo más pijo, ya sabes (ríe).

Sabemos que prefieres el libro más que la película, ¿qué podrías comentarnos sobre el que tienes pensado publicar?

Ahora mismo estoy con él. Todo comenzó cuando Diego Ojeda leyó un par de textos que yo había escrito por mis redes y le gustaron. Así que como él tiene una editorial me propuso la idea de publicar un libro. Es algo que siempre he querido hacer aunque me da mucho respeto. Así que estoy recopilando algunos textos que he ido escribiendo desde pequeño para “mezclarlos” con otros nuevos e hilarlo todo lo mejor que pueda con ilustraciones para que tengan conexión y sentido. Pero en definitiva, lo que pretendo es hacer un “librito” para tenerlo de recuerdo, sin ninguna pretensión más que esa, ni ganar dinero ni un Nobel.

Una webserie, un programa en la televisión, shows en solitario y shows acompañado, ¿tienes algún otro proyecto en mente que nos puedas adelantar?

Estoy loco desde hace mucho tiempo por rodar una película escrita por mí y otros compañeros. El otro día tuvimos una reunión para sentar las bases. Será una locura porque habrá que buscar financiación para sacarlo adelante. Aunque ya tengo a alguien que se ha ofrecido a poner una parte. También Fernando Ruiz, el director de ‘Como yo te amo’ contactó conmigo para intentar darme un papel en su próximo largometraje. Y después de eso… he plantado algunos árboles (ríe), tener hijos no los tengo. Sería lo que me falta, pero mi objetivo es no parar. Continuar expresándome de todas las formas posibles para seguir jugando con esto de poder llegar a la gente.

“Al final la comedia es saber retorcer la vida hasta que salga jugo”

Devo López y Adrián Centanaro
Fotografías: Francisco Fernández