Quién lo diría, pero el otoño ya ha llegado. Al igual que las estaciones precedentes, la otoñal se ha presentado casi sin esperarla. Decimos adiós a los bikinis como las hojas caducas a los árboles de los que han sido huéspedes.

Nos ponemos ropa confortable, unas botas y nos lanzamos a capturar los colores del otoño con nuestro termo con chocolate caliente. Si algo caracteriza a esta época del año, es la magia que es capaz de hacer la naturaleza. La transformación que vivirán los bosques en estos días es maravillosa. Vuelven las tonalidades y los ambientes únicos.

Gracias a los variados y amplios espacios naturales que existen en España, las estampas y paisajes nunca son iguales. De norte a sur, cada árbol es distinto y cada bosque alberga su propia singularidad. Existen algunos por los que el paso del otoño es casi imperceptible, otros donde el lugar se vuelve irreconocible.

En este artículo, nos hemos adentrado por los 5 bosques con encanto que debes visitar este otoño en España. ¡No te prometemos que no quieras visitarlos todos!

El bosque de Muniellos, Asturias

¡Asturias, qué bonita eres! No importa en qué época del año leas esto, porque la realidad es que esta región del norte de España es así. Si, como nosotros, tú también eres un enamorado o enamorada de la naturaleza: ¡prepara las maletas!

Cuando nos imaginamos la típica estampa otoñal de bosques de color caoba con toques anaranjados, indirectamente describimos el Bosque de Muniellos. Localizado en Asturias, dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias.

El mayor robledal de España y uno de los más importantes del continente europeo. El Bosque de Muniellos tiene todo lo que se puede esperar de una Reserva de la Biosfera. Singularidad, endemismos y belleza. Desde que en el 2000 la UNESCO le otorgara este sello tan importante, la protección de su flora y fauna ha sido primordial. Como consecuencia, el acceso se encuentra restringido a 20 visitantes por día en la actualidad. Para ser uno de esos afortunados, deberemos reservar nuestra plaza previamente por Internet.

Avellanas, bellotas y moras, un paraíso para los amantes de los frutos secos. Osos pardos, lobos y urogallos, un lugar donde debes andar con los ojos bien abiertos. ¡Aunque será difícil no hacerlo con tanta belleza alrededor! Este bosque húmedo atlántico está repleto de inmensos robles y de hayas únicos.

Sendero del Bosque Encantado, Tenerife, Canarias

Dentro del Parque Rural de Anaga, la joya natural de la isla de Tenerife hay un sendero que transcurre por el denominado popularmente: Bosque Encantado. No es que nos vayamos a encontrar algún hada a nuestro paso, se debe a la atmósfera cautivadora del lugar.

La Ensillada-Cabeza del Tejo es una de las muchas rutas que podemos realizar dentro de la Reserva del Pijaral. Un oasis de laurisilva como pocos existen en el mundo. ¿Sabías que los pocos bosques de esta categoría que quedan en la Tierra están en Canarias? ¡Son milenarios!

Laureles, grandes helechos y abundante musgo predominan en este tipo de bosques. Si te gustan los cuentos de fantasía, te fascinará este sendero.

Además, es gratuito y sencillo de realizar, sólo deberás prestar atención a las señales. ¡Respira aire fresco y puro!

Ruta de las Caras, Cuenca, Castilla-La Mancha

El atractivo del denominado Bosque Encantado de Cuenca no es solo su maravillosa vegetación. Entre pinares y enormes rocas, se encuentra la Ruta de las Caras. Un recorrido a través de unas 18 esculturas y bajorrelieves de 1 a 8 metros de altura. Un conjunto escultórico que cada año atrae a muchos curiosos.

Rodeado del emblemático paisaje del Pantano de Buendía, estas inusuales caras han sido talladas con tal realismo que parecen estar vivas. Desde budas históricos como Maytrella hasta la mismísima Cruz Templaria.

Para visitarlas solo hay que acudir en coche hasta el lugar, puesto que el acceso es libre y gratuito. Existen diferentes rutas, una de ellas es la que comienza en el propio municipio de Buendía. Un sendero circular donde podremos, entre otras cosas, visitar el emblemático mirador Peña de la Virgen.

Fageda d’en Jordà, Barcelona, Cataluña

¿Un bosque de hayas y de hadas en plena colada de un volcán en Cataluña? Sí, existe y se llama Fageda d’en Jordà. Próximo a Barcelona, pertenece a las 28 reservas naturales que posee el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.

Un hayedo único en España ya que crece sobre un terreno relativamente llano y volcánico. Con la llegada del otoño, en este bosque es imposible ver el suelo. Miles de hojas de colores ocres y marrones inundarán tus pies.

Por eso, su visita durante esta época del año está más que recomendada. Siempre que se pueda, es todo un privilegio. Cabe destacar, que lo más inusual de este bosque son las condiciones en las que existe. Si bien no suelen encontrarse a más de 550 metros de altura, la humedad provocada por el volcán Croscat hace que sea posible.

Selva de Irati, Navarra

Se podría decir que la Selva de Irati es la joya de la corona. Es un enorme espacio natural dividido entre dos países: España y Francia. La parte que corresponde a nuestro país se encuentra en Navarra y conecta con los Pirineos Atlánticos en el suroeste de Francia.

Entre los montes de Ortzanzurieta y Roncesvalles, en pleno valle del río de Irati. Un ejemplo de cómo la naturaleza, cuando se la deja ser en libertad, nos deja estampas que quitan el hipo. Y es que, conscientes de la belleza de este precioso bosque la tala de sus árboles pasó a estar estrictamente regulada. Como consecuencia, se ha conseguido un hayedo homogéneo que se mantiene uniforme y simétrico.

Después de la Selva Negra de Alemania, la de Irati es la segunda hayedo-abetal más extensa y mejor conservada de Europa. Más de 17.000 hectáreas de pura naturaleza virgen que pueden ser disfrutadas gracias a sus más de 15 senderos guiados. Riachuelos de aguas frescas,abetos, pastizales y frondosos hayedos que en otoño brillan en su máximo esplendor.

¡Cómo no íbamos a tener ganas de que llegara esta época del año con los paisajes que nos regala! ¿Ya has elegido el bosque de España que visitarás este otoño?

Devo López